La contabilidad y sus métodos de
desarrollo mental
Existen
un montón de personas que carecen de organización, no sólo en el lugar de
convivencia, sino también en la mente. Lo cual, es en absoluto beneficioso,
debido a que tarde o temprano nos veremos afectados por esta carencia. Por lo
que, el hecho de ser organizados se convierte en imprescindible, por la simple razón
de que en cualquier ámbito en que nos desarrollemos será requerida. No
obstante, no debemos ser organizados por llenar un requisito de la sociedad,
sino para llevar un mejor control en la vida personal, lo cual, hará el diario
vivir un poco más fácil. El objetivo principal de este ensayo es mostrar de
forma escrita, cómo la contabilidad posee métodos de desarrollo mental.
La
contabilidad necesita de mucha concentración y esfuerzo, debido a que el más
mínimo error en un cálculo puede afectar totalmente el resultado. El
diccionario online “WordReference”,
define la contabilidad como “Sistema para llevar las cuentas de una
empresa o entidad”[1].
En cuanto leemos esta definición, sabemos de inmediato que se necesita
concentración, si es que nuestro objetivo es cumplir de forma correcta nuestra
tarea. Por consiguiente, si ponemos esfuerzo y dedicación a la hora de resolver
un problema contable, con el tiempo nuestra mente se irá acostumbrando,
logrando así cálculos mentales rápidos y precisos. No obstante, el éxito en la
contabilidad no sólo se logra sabiendo de números, se necesita también un
conjunto de conocimientos teóricos que en coordinación con los números nos
harán contadores exitosos con mentes brillantes.
La
contabilidad posee una gran cantidad de cuentas plasmadas en un “Catálogo de
cuentas”, el cual nos ayuda a saber encajar los asientos donde sea adecuado.
Este catálogo posee cuentas controles y cuentas auxiliares, las cuales debemos
conocer y saber cuándo es necesario afectarlas. Estos asientos son plasmados en
el “Diario general”, que no es más que el documento donde se registran de forma
cronológica las transacciones. Luego de concluir con el diario general, se
procede a transferir las cuentas afectadas al “Mayor General” y en la mayoría
de las veces se trabaja en conjunto con el “Mayor Auxiliar”. Tras concluir con
los dos pasos ya mencionados, se procede a realizar lo que es la “Balanza de
comprobación”, que es el paso que confirmará si aplicamos los asientos
correctamente.
Además
de esto, también debemos saber de la existencia de los lados de una cuenta, que
son “Débito y Crédito”. El sitio web “eHow” establece que “El crédito y débito
son dos de los términos más básicos en Contabilidad. Comprenden las dos partes
de cada transacción financiera: el aumento de valor para una parte y la
reducción de valor de la otra”[2]. A
lo que esto se refiere es a que existen cuentas que son de origen débito
(Activos, Costos y Gastos) y crédito (Capital, Pasivos e Ingresos). Por
consiguiente, si debita en una cuenta de origen crédito, esta disminuirá, y lo
mismo pasa si es lo contrario.
El
hecho de aprenderse estos pasos y muchos otros muchos más y llevarlos a cabo de
forma correcta, nos hace sentir satisfechos con nuestra capacidad mental. Además,
la práctica continua de la contabilidad nos ayuda a adquirir la agilidad de
calcular rápida y precisamente. No sólo con los números nos volvemos
analizadores, sino que también nos hace personas que evalúan las situaciones en
busca de soluciones rápidas y eficaces. Encontrarnos en problemas o más bien
circunstancias de forma consecutiva, nos provee experiencias para poder resolver
cualquier altercado. Por otro lado, el objetivo de la contabilidad es ayudar al
administrador a tomar decisiones que provean buenos resultados, tanto
personales como laborales. En conclusión, la contabilidad es la mejor carrera
para practicar, debido a que posee métodos de desarrollo mental.